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14 Ter A: ¿Contabilidad o no contabilidad?; ¿Asesorarse o no asesorarse? – Horacio Urrutia, Socio de BRCTAX

24 de agosto de 2017

Existen tres alternativas dentro del régimen 14 TER de la Ley de Impuesto a la Renta (LIR). En esta oportunidad nos concentraremos en algunos tópicos del 14 TER, letra A. Este se denomina “Régimen especial para la inversión, capital de trabajo y liquidez”, ya en vigencia bajo las normas de 2017.

Este régimen está dirigido a empresas con un ingreso anual percibido o devengado de hasta UF 50.000 anuales en promedio de los 3 últimos años comerciales. Si la empresa tiene menos de 3 años comerciales entonces el promedio se calculará en función de los años de existencia efectiva de ésta. Es importante destacar, que ninguno de esos 3 años puede superar las UF 60.000 en ingresos percibidos.

Primero veamos algunas características de este régimen, aparte de las anteriormente señaladas.

Las nuevas empresas que inicien actividades no podrán tener un capital social efectivo superior a UF 60.000.

Las empresas que pueden acogerse al régimen 14 TER A son:

1) Empresarios Individuales,  2) Empresarios Individuales de Responsabilidad Limitada (EIRL),  3) Las siguientes entidades que estén conformadas exclusivamente por personas naturales con domicilio o residencia en Chile, por contribuyentes sin domicilio o residencia en Chile y/o por otras empresas sujetas al régimen de Renta Atribuida (Artículo 14 A de la LIR): a) Las Comunidades, b) Las Sociedades por Acciones (SpA), bajo ciertas condiciones de cumplimiento unánime por parte de la Junta de Accionistas según se detalla en el inciso sexto del artículo 14 de la LIR, c) Las Sociedades de Personas (excluidas las sociedades en comandita por acciones)

Es importante destacar que existen normas entre empresas relacionadas las cuales pueden limitar la existencia de empresas acogidas al 14 TER A, según las condiciones de relación entre ellas.

A mayor abundamiento, a los ingresos de las 14 TER A habrá que sumar los ingresos de otras empresas en la medida que en la malla societaria estén involucradas empresas controladoras y controladas, cualquiera sea su naturaleza jurídica. Para una mejor comprensión, primero veamos las siguientes definiciones (simplificadas):

– Empresa controladora: toda persona o entidad, o grupo de ellos, que directa o indirectamente, poseen más del 50% de las acciones, derechos, cuotas, utilidades o ingresos; de otras empresas.

– Empresas controladas: todas las entidades, empresas o sociedades que se encuentren bajo un controlador común y sobre las cuales el controlador posea más del 50% de las acciones, derechos, cuotas, utilidades o ingresos.

Entonces en una malla societaria, en que esté involucrada alguna empresa acogida al 14 TER A, los ingresos de cada una de las controladas más los de la controladora deben sumarse en su totalidad, sin ponderar los porcentajes de propiedad u otro concepto que denote control. Por lo tanto, si entre las controladas existe una 14 TER A, y ya estando en conocimiento que todos los ingresos anteriores

se suman a la de ésta; el total de los ingresos de todas las empresas relacionadas no pueden sumar más de UF 50.000 anuales.

Además, existen otras restricciones como cuando las empresas o sociedades son dueñas directa o indirectamente de más del 10% de la acciones, derechos, cuotas, utilidades o ingresos. En estas situaciones los ingresos de las empresas controladas deben sumarse pero ponderados por los porcentajes de participación. Sin embargo, los ingresos de la controladora se suman en un 100%.

Y así, siguen añadiéndose una serie de regulaciones las cuales no pretendemos detallar. Lo que queremos transmitir es que una empresa acogida al régimen 14 TER A no tiene un tratamiento simple, dependiendo de la malla societaria y/o de la planificación futura del negocio.

Si bien la legislación no obliga a la contabilidad completa si lo permite; lo cual podría ser de mucha utilidad.

Desde otro punto de vista, en el régimen 14 TER A, así como en cualquier otro, es clave focalizar los esfuerzos en el núcleo que mueve su negocio (core business); por lo tanto, habrá que evaluar hasta qué punto es conveniente distraer recursos para llevar el control del Flujo de Caja. Claro está que una empresa que no domine su Flujo de Caja difícilmente podrá determinar si está sobre su punto de equilibrio financiero. Pero estos servicios se encuentran en el mercado.

Muchas veces escuchamos …Este régimen es simple para calcular los impuestos en base a la diferencia entre Ingresos y Egresos… Sin embargo, hay que considerar que el comentario señalado supone que los administradores de estas empresas creen que se trata de un Flujo de Caja Puro; es decir, cuando todos los ingresos son percibidos y cuando todos los compromisos son efectivamente pagados. Pero esto no es así. Lo que debe considerarse para el cálculo de impuestos es un Flujo de Caja Modificado que no refleja necesariamente ingresos percibidos y egresos efectuados. Hay que incluir factores como los siguientes dentro de otros: en los Ingresos hay que considerar también los devengados; en caso de haber empresas relacionadas y de haber pagos entre ellas no efectuados, porcentajes de control, corrección monetaria en inversiones, etc. Y podría complicarse más aún si hay que hacer inversiones en bienes inmuebles considerados en el punto 2 del artículo 20 de la LIR. Estas no podrán ser consideradas como un egreso en el ejercicio comercial en que se efectúe la adquisición, sino que éste se reconocerá como egreso en el ejercicio comercial en que se perciba el precio de la enajenación de dichos bienes. Por lo tanto, estamos frente a un Flujo de caja Modificado que considera Ingresos (percibidos y devengados) y egresos (pagados y adeudados), según sea el caso.

Hay efectos que pueden impactar en mayor o menor medida cuando una empresa acogida a los regímenes 14 A o 14 B pasan al 14 TER A. Es decir, si una empresa acogida al régimen 14 A (renta atribuida), cumpliendo con todos los requisitos legales, se incorpora al régimen 14 TER A, deberá determinar los montos pendientes de impuesto los cuales serán considerados como un ingreso diferido por un periodo de hasta 5 años. Por otra parte, aquellas empresas que estén acogidas al régimen 14 B (semi integrado), la diferencia entre el capital propio tributario menos el capital social y luego sumado a los Ingresos No Rentas y a las Rentas Exentas será considerado un ingreso diferido en un periodo de hasta 5 años.

Por lo tanto, el 14 TER A no paga impuestos en base al Flujo de Caja, lo hace en función de un Flujo de Caja modificado, el cual será más complejo dependiendo de la situación de cada contribuyente.

Este régimen adolece de algunos mecanismos propios que si se incorporan con la contabilidad completa. Por ejemplo, ¿Qué pasa si una empresa debe controlar sus activos y el deterioro de los mismos? Necesariamente deberá llevar un registro aparte del Flujo de Caja.

Si se desarrollan nuevas líneas de negocio, y por estrategia comercial, tendrían que ser comercializadas por otras empresas, ¿Será simple llevar el control de todas para cumplir con el régimen 14 TER A y no encontrarnos repentinamente fuera de la normativa?; ¿Y el costeo de mis productos?

Por lo tanto, es muy aconsejable una evaluación previa antes de decidirse por el 14 TER A. Luego revisar la conveniencia de llevar contabilidad completa o no, todo dependiendo de su planificación de negocios de largo plazo. Para esto no hay una receta única por lo cual conviene asesorarse.

De lo anterior nace la inquietud para el régimen 14 TER A:

¿Conviene asesorarse tributariamente o no?

¿Conviene llevar contabilidad completa o no?