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Emprender como herramienta de movilidad social – Alejandra Mustakis, presidenta de la Asociación de Emprendedores de Chile.

Lee la columna completa en El Mercurio.

Lunes 2 de abril de 2018

Tengo la profunda convicción de que la educación y el emprendimiento son las únicas dos herramientas que permiten la movilidad social. Muchos emprendedores que conozco, y que son bastante exitosos, no tienen estudios formales. No quiero decir que no hay que estudiar, todo lo contrario, ojalá lo hagan. Sin embargo, quiero dejar un mensaje claro,si poralgún motivo de tu vida eso no pasó, bueno aún puedes tener un proyecto de vida que llene tu expectativa. En otras palabras: emprende.

El emprendimiento, además de generar una profunda sensación de satisfacción, permite crecer y educar familias. Permite crear un negocio que dé utilidades, empleos y que participe empujando el motor de la economía de Chile. Hay que mezclar ganas, pasión y entusiasmo con algo de conocimiento y muchas veces —incluso- nada del último,y asumir con ganas que internamente está el desafío de crear un proyecto propio.

No es fácil partir. No conozco a nadie que haya tenido una partida fiu ida cuando recién está comenzando un negocio.Siempre hay complejidades y desconocimientos, porque los planes son superados ampliamente por la realidad. Algunos tienen más redes de contacto, hay amigos,familias o conocidos que pueden apoyar; sin embargo, igual es un camino cuesta arriba.

Por lo mismo, una de las cosas a resolver -que hace de partir un emprendiendo algo más amigable- es tener una red de apoyo y colaboración. En la Asociación de Emprendedores (Asech) estamos súper conscientes y nos esforzamos por crear esa red de contactos. Sin embargo,todos los actores del ecosistema debieran preguntarse: ¿Cómo creamos una red de apoyo y de colaboración para emprendedores?

Es de suma importancia acercar a los mentores e inversionistas a esta nueva gama creciente de emprendedores. Que entre ellos conversen, que empresarios de trayectoria les cuenten sus experiencias y que además se hable de los fracasos. Se dignifique la experiencia de fracasar, que es una forma de aprender. Que conozcan el mercado, qué hay que hacer para armar un modelo de negocios, cómo pagar los impuestos y una serie de otros aspectos que le permitan al emprendedor avanzar por el camino del éxito.

Este es un llamado no sólo al sistema público, que lógicamente debiera expandir todo su aparataje de ayuda e incluso hacerlo crecer y debiera facilitar tantos protocolos y procesos que sólo complejizan la vida de un proyecto naciente. Sino también a la empresa privada, puesto que ellos también tienen amplia responsabilidad de lo que está pasando en el ecosistema donde tienen operaciones. Es verdad que aportan un gran beneficio instalándose en regiones, pero por qué no ayudar también a quienes no se ven beneficiados de manera directa con la industria.

Sería de todas maneras un gran impulso para el mercado y para Chile. Emprender es una gran herramienta de movilidad social, no la dejemos de lado.