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Nos guste o no, todos emprendedores – Alejandra Mustakis, presidenta de Asech

Lee la columna completa en El Mercurio.

Jueves 30 de noviembre de 2017

El emprendimiento es un aspecto vital en el desarrollo de un país, y el espíritu emprendedor de sus habitantes es clave para conseguir el progreso. Nace de una actitud valiente, audaz, creativa y dispuesta a asumir los nuevos riesgos que implican los desafíos.

Pero también está muy ligado a la necesidad que la nueva era trae y los retos que la digitalización nos hará enfrentar como sociedad. La Universidad de Oxford pronostica que en veinte años más los robots podrían desempeñar las tareas en las que hoy trabaja cerca del 47 por ciento de la población económicamente activa. Esto generará un vacío para muchas personas que inevitablemente perderán sus fuentes laborales y generará –por otro lado- un gran reto para combatir el desempleo, ya quela gran mayoría de nosotros nos veremos obligados –querámoslo o no- a ser emprendedores en algún minuto de nuestras vidas.

Implicará por parte del emprendedor, tener una gran energía personal y resiliencia para sacar adelante su proyecto. Pero también es un talento que los gobiernos tienen la obligación de desarrollar, promover y hacerse cargo, para lo que es el desarrollo. Es decir, generar políticas públicas que faciliten a las personas desarrollar nuevos negocios y crear. Entre otras, promover que las instituciones paguen a 30 días o menos; potenciar el acceso a financiamiento flexible para quienes estén partiendo; desarrollar programas de educación en materia de emprendimiento y negocios; disminuir barreras legales y burocráticas para el ingreso al mundo del emprendimiento; eliminar los impuestos para los más pequeños, etc.

Para que un emprendedor, por otro lado, tenga impacto en la economía, debe asimismo crear negocios que repercutan en entregar al mercado productos o servicios innovadores y que además, colaboren en la multiplicación de ofertas laborales, desarrollo de más y mejor empleo, y mejora de oportunidades para su familia y entorno.

Como vemos, Chile necesita más que el valor de sus emprendedores para sacar adelante una empresa. Requiere generar instituciones sólidas y trabajo en conjunto entre organismos públicos y privados. En un momento en donde la palabra “progreso” se está poniendo tan de moda, especialmente para esta próxima campaña presidencial, sería trascendente quelos dos aspirantes a la Moneda consideren el emprendimiento como uno de los lineamientos claves para sus planes de gobierno, y así avanzar en ese rumbo de apoyo tan importante para lograr la movilidad social de muchos.